El Camino Costero de Santiago

Dentro del Patrimonio Religioso del Ayuntamiento de Bareyo tenemos que considerar de una gran importancia el paso de peregrinos por el Camino costero hacia Santiago de Compostela, romería que comenzó a fluir desde los primeros años del descubrimiento de la tumba del Apóstol el año 813, en tiempos del Rey Alfonso II de Asturias. Ya para entonces tenemos el testimonio del Caballero de Camino, que antes del año 843 pasó con su séquito por estas tierras camino de Galicia procedente de la ciudad de Tours, en el Reino de Francia, y a la vuelta de la peregrinación radicó en el barrio de Camino de Ajo. Este Camino costero a Compostela, el primero de los Caminos conocidos, fue hollado por peregrinos desde muy antiguo, siendo Güemes un punto importe de este paso, por contar desde tiempo inmemorial con el hospital de peregrinos de San Julián y Nuestra Señora de la Consolación, como hemos visto, en cuyo edificio románico se encuentran representados un zurrón y un bordón, atributos de los peregrinos, y en una casa inmediata al hospital una venera o concha, que también era otro de sus atributos.

El camino procedente de Francia entraba en España por Hendaya y seguía la provincia de Guipúzcoa al Señorío de Vizcaya, siempre en dirección a la puesta del sol, siguiendo la línea del mar de los cántabros, y penetraba en Cantabria por el Haya de Ontón, para seguir a las Villas de Castro Urdiales y Laredo. El ramal que penetraba en Siete Villas procedía del paso por barco de la bahía del Asón desde Laredo a Santoña, y seguía bifurcado por las siguientes localidades: Uno de estos Caminos procedentes de Santoña pasaba por las localidades de Noja (hospital), Soano, Isla (hospital), Arnuero (hospital), Valle de Meruelo (hospital); pasaba la Ría de Ajo por el medieval puente de Selorga, subía a la iglesia románica de Santa María de Bareyo, y seguía el camino penetrando en Güemes por el barrio de Villanueva con llegada al hospital de San Julián.

La salida desde Güemes hacia Santander se hacía por Galizano (hospital) para tomar la lancha que les pasaría la bahía de Santander y pernoctar en el Hospital de Santiago que existía junto a la Abadía de los Cuerpos Santos, hoy Iglesia Catedral de Santander. Había otro ramal que desde Isla pasaba a Ajo (hospedería del convento) y subía a San Julián de Güemes, o iba derecho al hospital de Galizano. Otros peregrinos, para no pasar la peligrosa bahía de Santander, desde Güemes se dirigían a Carriazo o bajaban a Omoño, para dirigirse desde ambas localidades al hospital de Patrimonio Real de San Lázaro de Tes, el más importante de los hospitales de Trasmiera, desde donde rodeando la bahía entraban en Santander. El otro camino que procedía de Santoña pasaba por Argoños (hospital) o Escalante (hospital), Castillo (hospital), bajaba al más importante hospital de Siete Villas que era el de Selorga, en el Valle de Meruelo, y desde allí seguía según se ha citado anteriormente en dirección a San Julián de Güemes. Muchos son los peregrinos que constan asentados en los libros de difuntos de las parroquias de Siete Villas, por haber fallecido en los hospitales citados, en cuyas partidas de difuntos consta que iban o venían de hacer la peregrinación a la tumba del Apóstol en Santiago de Compostela. Toda esta urdimbre de caminos y hospitales desapareció a principios del siglo XIX siguiendo lo ordenado por Reales Cédulas, que prescribían la venta de todas las posesiones con las que se mantenían estas instituciones, y así casi se perdió la memoria histórica de su existencia, que ahora algunos estamos empeñados en recuperar. Como recuerdo actual de esa milenaria estructura, hoy Güemes tiene como orgullo el albergue La cabaña del abuelo Peuto, promovida a sus expensas por Don Ernesto Bustio, cura párroco de Güemes, considerado el mejor albergue con el que cuenta la Comunidad Autónoma de Cantabria.

El Camino de Santiago en Ajo

Desde el hospital de Isla los peregrinos bajaban a la entrada de la Ría de Ajo, para pasar el brazo de mar vadeando y por medio de embarcaciones, hasta el Santuario de Santiago de Azaga, ya en terreno del Concejo de Ajo; desde allí remontando la ría llegaban al barrio de Camino, donde podían descansar en la hospedería del convento dominico que allí hay; seguían por las ermitas de San Andrés de las Pedrosas, Santa Eulalia de Rivas, San Juan Evangelista de Lurcía, y bajar al Santuario de San Pedro Sopoyo, donde en abril de 2010 se ha descubierto una pintura con la imagen de un peregrino con su amplio sombrero y bordón; desde allí ascendían por la loma de Vioña para penetrar en Galizano por el Santuario de San Pantaleón de Vioña y bajar a pernoctar al hospital de dicho pueblo camino del barco de l pasaje a Santander. Otros peregrinos desde el hospital de Isla bajaban al molino de marea de Castellano, por donde atravesaban la Ría de Ajo vadeando hasta el sitio de Pasaduiro (paso del río) y subir al barrio de Camino, donde se juntaban con los que procedían del Santuario de Santiago de Azaga; una vez llegados juntos hasta el barrio de Lurcía algunos peregrinos se desviaban hacía la iglesia de San Martín de Tours, parroquial de Ajo, la ermita de San Juan Bautista de Barrio de Ajo, la ermita de San Roque de Fuentespina, y penetrando en Güemes llegaban al hospital de peregrino de San Julián y N.ª S.ª de la Consolación.

El Camino de Santiago en Bareyo

Desde el hospital de Selorga, situado en el Valle de Meruelo, pasando por el puente medieval del mismo nombre penetraban los peregrinos en Bareyo y remontaban hasta la abadía de Santa María, donde descansaban; desde allí, dejando a su izquierda la ermita de San Roque penetraban en un intrincado bosque que les llevaba hasta el Concejo de Güemes.

El Camino de Santiago en Güemes

Los peregrinos que penetraban en Güemes procedentes de Ajo y Bareyo, llegaban a la iglesia parroquial de San Vicente Mártir, desde donde se dirigían al barrio de Gargollo, para pernoctar en el hospital de Julián y N.ª S.ª de la Consolación, y desde allí o bien por Omoño y por Carriazo seguían su ruta hacia Compostela; otros pernoctaban en el hospital de Galizano para tomar el barco de pasaje a Santander.


Luis de Escallada González
Centro de Estudios Montañeses
Sociedad Cántabra de Escritores