Localización y Entorno

El municipio de Bareyo se sitúa, en la costa oriental de Cantabria, entre la ría de Ajo y la antigua Junta de Ribamontán, a unos 35 km. de la ciudad de Santander y unos 80 km. de la de Bilbao.

Tiene una extensión superficial de 32,4 Km2 y limita al norte con el Cantábrico, al este con Arnuero, al oeste con Ribamontán al Mar y Ribamontán al Monte y al sur con Meruelo y Ribamontán al Monte.

La mayor parte de sus habitantes (2.060, a 1 de enero de 2009) se concentra en la capital del municipio, Ajo, donde se sitúa el punto más septentrional de Cantabria, el Cabo de Ajo (Latitud: 43º, 50´ N). Al este de la capital se encuentra la localidad de Bareyo, y más al sur, tras los picos de Moros (219 m.) y el Cerco (223 m.), el valle y el pueblo de Güemes.

La calidad de este municipio destaca por los contrastes, por la mezcla de ecosistemas de mar y montaña, de manera que el paisaje presenta una gran riqueza al encontrar elementos como las playas de Antuerta y Cuberris y las zonas acantiladas y la Ría de Ajo, declaradas Lugares de Interés Comunitario y, además, en el caso de la Ría, Zona de Especial Protección para las Aves, o las grandes plantaciones de eucalipto localizadas en las fuertes pendientes. También tienen constituyen unidades ambientales de gran valor la llanura prelitoral y la campiña.

En general podemos destacar del relieve la existencia de dos valles, sobre el que se asienta el núcleo de Ajo por un lado y el Valle de Güemes por otro, y las pendientes debido a los desniveles que salvan en pocos metros, como en el caso del Alto de Ajo.

El clima es típicamente oceánico. La zona comprendida entre el Cabo de Ajo y Punta Galea presenta, junto con la bahía de Santander, los valores más bajos de precipitaciones de esta zona del litoral cantábrico (no alcanzan los 1100 mm). Gracias a su singular enclave geográfico y a estar rodeado por montañas, Bareyo disfruta de un clima benigno con temperaturas suaves y oscilaciones térmicas pequeñas. La media de enero es de 7 a 15 grados, y la de agosto de 19 a 28 grados

La estructura económica del municipio de Bareyo esta basada fundamentalmente en el sector servicios cuya orientación principal es el sector turístico. La falta de desarrollo de un sector industrial potente y la progresiva reducción de las explotaciones ganaderas así lo confirman. El turismo es, directa e indirectamente, no solo el sector dominante, sino el responsable de la estructura productiva.

La evolución demográfica y socioeconómica del municipio en las últimas décadas está caracterizada por un incremento constante de la población y por una evolución económica dependiente fundamentalmente de factores externos.

El bajo crecimiento vegetativo de los últimos años, aunque se esta recuperando por el aumento de la natalidad, ha sido compensado por el incremento de los procesos migratorios, que han mantenido el crecimiento poblacional. Este proceso continuará en tanto se mantenga el crecimiento económico vinculado a la expansión del negocio turístico, por lo que no cabe esperar grandes cambios en las dinámicas demográficas actuales.

El término de Bareyo, gracias a su ubicación costera, se ha consolidado como un municipio claramente turístico, con una capacidad de acogida que puede llegar hasta el triple de su población residente en época estival. Es el núcleo de Ajo el que ha experimentado un mayor crecimiento demográfico. En él se concentra el 78,25 % de los habitantes, y el que acoge, casi en su totalidad, los servicios y establecimientos comerciales.

A la nueva creación y mejora de los alojamientos tradicionales, ubicados fundamentalmente en el núcleo de Ajo y asociados a la demanda de sol y playa, se ha sumado una nueva propuesta orientada hacia el turismo rural, beneficiado por la alta calidad paisajístico-ambiental del municipio. Este proceso comienza a ser significativo también en el resto de las poblaciones municipales tradicionalmente más rurales (Güemes y Bareyo).