Patrimonio en Güemes

PATRIMONIO RELIGIOSO
 

Varios son los edificios que forman el Patrimonio del pueblo de Güemes: Su iglesia parroquial de San Vicente Mártir, el hospital de peregrinos de San Julián y N.ª S.ª de la Consolación, y varios molinos de río documentados durante le Edad Moderna.

Iglesia Parroquial de San Vicente.

Ya conocemos su existencia desde el año 1084, y está situada en la mies de La Revilla; todo el territorio de la rodea, y por lo tanto ella misma, se llama hoy “Monisterio”, en recuerdo de su origen, que fue un viejo monasterio medieval dedicado a San Vicente Mártir. Su fundación como monasterio debió de comenzar sus andanzas después de la Repoblación de esta tierra por el Rey Alfonso I, allá por el año 750, y fue obra de la poderosa Casa de Güemes, que tuvo su patronato sobre el mismo hasta el primer tercio del siglo XIX, ya convertido en iglesia parroquial. La obra de cantería de la iglesia. La parroquial de San Vicente es un edificio de cabecera poligonal y una sola nave de tres tramos y coro alto a los pies. El primer tramo de la nave se cubre con bóveda de crucería de cinco claves, con nervios cruceros; los otros dos tramos se cubren con bóveda de crucería simple. La vieja iglesia prerrománica y románica se derrumbó en 1617, a pesar de una importante obra de cantería efectuada en 1578, y se encargó erigir una nueva iglesia junto a la antigua a los renombrados maestros canteros de Güemes, Gonzalo de Güemes Bracamonte y Juan Alonso de Viadero, aunque no se adjudicaron la obra. De nuevo en 1669 se encargó a Francisco y Toribio de Cueto y a Antonio de Venero el levantar de nueva planta la capilla mayor de la iglesia en precio de 12.000 reales. El retablo mayor. La obra del retablo mayor de la iglesia se adjudicó el 16 de abril de 1677 a Andrés de Monasterio Bárcena, famoso escultor de Güemes, y es de estilo prechurrigueresco y es el primero en que se utilizan en Cantabria las columnas salomónicas, de las que existen cuatro (tetrástilo) que enmarcan tres calles, sobre las que se coloca el ático; el precio de la obra fue de 5.000 reales y se colocaron en él las esculturas de San Vicente, San Pedro y San Pablo, y las de Cristo Crucificado, Nuestra Señora y San Juan. Hoy ha perdido su imaginería original. Los retablos colaterales. Existen también dos retablos colaterales; uno de ellos de estilo rococó construido el año 1721 por Domingo de Monasterio Cueto, hijo de Andrés de Monasterio. El otro, de pequeñas dimensiones y estilo churrigueresco, obra de principios del siglo XVIII, no conserva su imaginería original.

Ermita de los Santos Justo y Pastor.

Ermita ya documentada el año 1084. En 1699, Juan de Viadero, maestro cantero de Güemes, derribó la vieja fábrica medieval de la ermita y volvió a construirla de nuevo en lugar distinto, pero muy cercano al emplazamiento antiguo. El 1801, como amenazaba ruina de nuevo fue derribada y en su lugar se levantó una cruz hoy existente.

Hospital de San Julian y Nª Sª de la Consolación

Posiblemente su fábrica actual es construcción del siglo XIV o principios de XV, y está compuesta por dos naves paralelas separadas por arcos de medio punto, y se conservan aún restos de las primitivas bóvedas que la cubrieron, ménsulas, arranques de nervios, pilares góticos fasciculados e incluso la rosca de algún arco. El edificio se abre al exterior por un arco de medio punto formado por grandes dovelas, sobre el que corre una cornisa decorada con trece canecillos que representan una pirámide, un rollo, dos bolas, un pene, una cabeza humana, un animal, una punta de diamante, y, por último, el que representa una bolsa y un bordón, pertrecho de peregrinos. El retablo que preside la cabecera de la nave del Evangelio es neoclásico, compuesto por banco, un cuerpo de tres calles y ático. En la calle central se aloja una imagen gótica de la Virgen y el Niño en posición sedente; existen además las imágenes de una Virgen con una pluma en la mano y un libro, y otra Virgen con un libro y corona real; en el ático una imagen de la Virgen del Rosario. El retablo de la nave de la Epístola es neoclásico, de un solo cuerpo, con dos hornacinas que alojan las imágenes de San Sebastián y San Antón. El año 1800, en virtud de la Real Cédula del 19 de setiembre de 1798 sobre enajenación de bienes raíces pertenecientes a hospitales y otras fundaciones pías, sus bienes, compuestos por una casa y varios terrenos, fueron vendidos al vecino Santiago de Pellón en 2.160 reales. En sustitución de este hospital hubo una casa perteneciente al Concejo de Güemes que sirvió de hospital u hospedería, y que a consecuencia de las deudas que tenía el lugar fue vendido en 1841 al vecino Juan de Lavín.

PATRIMONIO CIVIL
 

Las casas del pueblo de Güemes están agrupadas en los barrios de Cagigal, Cueto, Gargollo, La Bárcena, Naveda, Palacio y Villanueva. En varios lugares del lugar hay casas en hilera; cerca de la iglesia parroquial se encuentran las escuelas, edificio de finales del siglo XIX., con las características propias de la arquitectura escolar, es decir, buena ventilación, entrada doble para niños y niñas, y casa de maestros. En el barrio de Gargollo existe una casa construida en 1907, de planta cuadrangular y tres alturas, con la fachada principal orientada al Sur; una casa de planta cuadrangular cuyo se acceso se hace mediante arco carpanel de sillería; exhibe un escudo con las armas de Cereceda, Rivas, Monasterio y Cueto. También se encuentran en el mismo barrio varias casas en hilera, en origen de los siglos XVIII y XIX, con puertas y ventanas de sillería y miradores y galerías. En el sitio de La Moraza se encuentra una casa de estilo regionalista, al estilo de las casonas montañeses diseñadas por Leonardo Rucabado los años 1915-1920, hoy llamada El Palacio, que exhibe las armas de Mazas. En el barrio de Villanueva existen dos casas adosadas que conservan restos de su portalada, con un cubo de sillería rematado por una cruz y su antigua corralada, hoy conocido el lugar como El Charcón. Cerca del barrio de El Cagigal destaca otro grupo de casas adosadas, de buena sillería y solanas en los cuerpos externos, con arcos de sillería para su acceso y solanas para los segundos pisos. Y en el mismo barrio, junto a la ermita de San Julián, se conservan corraladas con portaladas de arcos carpaneles, casas de los siglos XVII y XVIII. En el barrio de La Bárcena y sitio del Conde existe una casa de los siglos XVI o XVII que ostenta en su fachada un escudo con las armas de Crespo.

PATRIMONIO INDUSTRIAL
 

Ya hemos hecho mención de la existencia de numerosas fuentes en Güemes, que alimentaban a dos arroyos que discurrían hacia Meruelo y Galizano. Pues bien, hasta el más pequeño hilo de agua era aprovechado por los vecinos para construir molinos, mediante la construcción de presas de sillería que retenían un volumen de agua capaz de mover las ruedas del artefacto y hacer harina panificable para el consumo humano y animal. La tecnología de esos molinos era de procedencia medieval, y muchos de ellos se construyeron a partir de la Repoblación de esta tierra a partir del año 750. Hoy sólo quedan algunas ruinas de estos molinos de río, pero los documentos nos proporcionan noticias de los siguientes: Molino de Runiego, documentado el año 1617. Molino de Río los Ojos, documentado en 1619. Molino de Sotalance, documentado en 1622. Molino del Guijoso, documentado en 1622. Molino de la Casa de Güemes, documentado en 1653. Molino de Palacio, documentado en 1672. Molino del Anillo, documentado en 1676. Molino de Zoñego, documentado en 1717. Molino de Badancho, documentado en 1730. Molino del Monte, documentado en 1752. Molino de Ronego, o Ruiniego de Abajo, documentado en 1733.

Luis de Escallada González

Centro de Estudios Montañeses

Sociedad Cántabra de Escritores